El japonés lo hablan 130 millones de personas situándose en la octava posición del mundo. Es un idioma “raro” y los lingüistas llevan muchos años “peleándose”
intentando clasificar el japonés y explicar sus orígenes exactos. La
clasificación más aceptada es que pertenece a la familia de las lenguas
“japónicas.
El origen del japonés es un misterio pero es evidente que hay una gran influencia de las lenguas asiática.
Según dicen el japonés es uno de los idiomas más difíciles de aprender
que existen. Hay muchas razones, pero una de ellas es su complejo
sistema de escritura. En el japonés actual se utilizan cuatro alfabetos.
Uno simbólico: Kanji-漢字, dos silábicos: Hiragana 平仮名y Katakana 片仮名 y
el nuestro occidental conocido en Japón como Romaji ロマン字.
Los kanjis: Son símbolos que tienen uno o varios sentidos, tienen una o varias
pronunciaciones y se pueden combinar entre ellos para formar palabras
con nuevos sentidos y pronunciaciones. Esto, es el mayor dolor de cabeza de todos los que intentan estudiar este
idioma y también para los japoneses que tienen que dedicar más de diez
años simplemente para aprender a escribir sus carácteres. Según dicen
hay más de 40.000 kanjis , pero los japoneses solo están “obligados” a
saber una lista de 1945 kanjis oficiales. En la escuela primaria durante seis años los japoneses aprenden 1006
kanjis y en secundaria el resto de ellos. Saberse todos los kanjis de
esta lista te permite poder leer cualquier texto japonés. Los libros y
periódicos que usen kanjis fuera de esta lista están obligados a
escribir la transcripción usando el alfabeto silábico hiragana. En los
libros para niños si se usan kanjis que se supone no conocen aun con su
edad también se añade la transcripción silábica.
Veamos el aspecto de algunos kanjis y su significado:
A continuación otra tabla que se suele poner en los libros de iniciación
al japonés donde se pueden ver las formas pictóricas originales de los
kanjis.
En japonés no se usan espacios para separar palabras. Otra característica es que tiene muchas palabras homófonas, por lo que si se escribiesen con
nuestro alfabeto no sabríamos realmente a cual de ellas ser refiere,
mientras que usando kanjis que nos transmiten el significado visualmente
sabremos rápidamente que palabra o concepto está escrito.
El romaji: Se refiere simplemente a la transcripción de
cómo sonaría una palabra escrita con nuestro alfabeto. Por ejemplo la
palabra 家 que significa “casa” cuando se pronuncia en japonés es “ie”,
por lo tanto家 escrito en Romaji sería “ie”. Así de fácil, con lo que se
podría escribir japonés con nuestro alfabeto, por ejemplo “eki ha doko
desu ka” significa: “¿Dónde está la estación?”. El problema es que esto
nos parece fácil a los extranjeros que estamos empezando a estudiar
japonés, pero si un japonés lee Romaji aunque parezca increíble le
costará entender lo que pone. Tienen la mente diseñada para entender
símbolos y no letras.
El silabario hiragana: Tiene 68 símbolos que representan
las cinco vocales y sílabas que combinándose pueden generar hasta 104
símbolos. Todos estos símbolos y la trancripción de su pronunciación
usando romaji los podéis ver en la siguiente tabla:
Normalmente el hiragana se usa para las partículas gramaticales y para
las terminaciones de los verbos que suelen comenzar con un kanji.
El silabario katakana: Se usa para escribir palabras de
origen extranjero que se han introducido en el japonés, tiene el mismo
número de símbolos que el haragana y es bastante similar. Por ejemplo la palabra “Computer” se escribe en japonés con katakana
“コンピューター” que pronunciado por un japonés sonaría algo así como
“Conpyuutaa”. Se usa para palabras nuevas que vienen del inglés pero
también para palabras de otros países que han influenciado Japón. Otro
uso del katakana es para llamar la atención, es algo así como usar
negrita o mayúsculas en nuestro idioma